¿Cómo sé que un vino es natural? ¡La guía sin filtros!

1. La etiqueta no miente… ¿o sí? Primero, echa un vistazo a la etiqueta. Los vinos naturales suelen tener certificaciones que gritan “¡Soy natural y orgulloso de ello!” Busca sellos de agricultura orgánica o biodinámica, pero no te dejes engañar por términos vagos como “eco” o “verde” o “sin sulfitos añadidos” que pueden ser más marketing que realidad.

2. El sabor de lo auténtico Un sorbo y deberías poder notar la diferencia. Los vinos naturales tienen sabores más vivos y terrosos, como un abrazo del paisaje en tu boca, pueden ser más efervescentes y mucho más frutales. Si tu vino sabe más a laboratorio que a viñedo, es hora de cuestionar su naturalidad.

3. Aspecto turbio ¡No te asustes si el vino está un poco turbio! La falta de filtración y clarificación es común en los vinos naturales, así que si ves partículas en suspensión, es una buena señal.

4. Menos es más Los vinos naturales son minimalistas: menos aditivos, menos sulfitos, menos intervención humana. Si el vino tiene una lista de ingredientes que parece un experimento químico, probablemente no sea tan natural.

5. Conoce a tu productor La mejor manera de asegurarte de que tu vino es natural es conocer a quien lo elabora. Los productores de vino natural generalmente están realmente interesados ​​en lo que hacen y no tienen miedo de decirte cómo lo hacen. Si tienes oportunidad, acércate a la bodega, charla con ellos e incluso prueba las uvas.

6. Confía en tus sentidos Son tu recurso más eficaz. Observar, oler y saborear. El vino natural hablará contigo, te compartirá su historia de dónde viene y cómo llegó hasta aquí. Presta atención y disfruta de sus palabras.

Así que ahí lo tienes, algunos tips rápidos y fáciles para identificar un vino natural. La próxima vez que te encuentres con una botella y te preguntes si es natural, recuerda estos consejos.

Vinos fieles a su esencia, sin maquillaje que enmascare la verdadera belleza.

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